En el Mundial 78, Graciela Lois y Lita Boitano, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, fueron al Monumental a repartir panfletos contra la dictadura.
Los militares montaron el Centro Piloto de París, una oficina para lavar la cara de la dictadura en Europa y para infiltrarse entre los exiliados. Su rol durante el Mundial 78.
Francia fue el epicentro del boicot al Mundial 78, pero tuvo réplicas en otros países europeos. Pese a que no pudo frenar el campeonato, la campaña fue exitosa en instalar la denuncia sobre los crímenes de la dictadura argentina
Omar Torres fue uno de los gendarmes con asiento en Campo de Mayo que oficiaron de acomodadores en el Mundial y que, una vez finalizado el campeonato, fueron enviados a montar un nuevo centro clandestino: el Olimpo.
Arie Haan y Ernie Brandts, de la selección holandesa, volvieron al país 40 años después y visitaron el centro clandestino que funcionó a pocas cuadras de donde jugaron la final del Mundial 78 con la Argentina.
El Buenos Aires Herald fue el único medio argentino que durante la dictadura juntó las denuncias por secuestros y desapariciones con el fervor mundialista.
Hombre de Massera, primo de Videla y amigo de Galtieri, el vicealmirante Carlos Lacoste fue quien controló hasta el último resorte del Mundial 78.
Miriam Lewin estuvo secuestrada en la ESMA y fue forzada a escribir para la televisión en la previa del Mundial 78.
Mientras millones de argentinos festejaban o lloraban por los partidos, decenas de personas se convertían en los desaparecidos del Mundial 78.
Mario Villani relata cómo se vivieron los partidos de Argentina durante el Mundial 78 en el centro clandestino El Banco.
Alfredo Astiz padre era el jefe del Centro de Prensa Mar del Plata durante el Mundial 78, mientras su hijo secuestraba, torturaba y desaparecía en la ESMA.